Papel reciclado: cómo se hace y por qué es tan importante reciclar

Papel reciclado: cómo se hace y por qué es tan importante reciclar

¿Sabías que cada persona consume unos 140 kilos de papel al año en España? Son cifras llamativas porque suponen un elevado consumo de este preciado material, pero hay una buena noticia asociada a ellas: España es también uno de los países de Europa que más papel y cartón recicla, tanto a nivel doméstico como a nivel industrial.

Si quieres saber más sobre el reciclaje de papel en nuestro país te invitamos a seguir leyendo. En este artículo te contamos donde va a parar el papel que reciclamos y cómo se fabrica el nuevo papel a partir de los restos que se depositan en los contenedores azules.

¿Dónde acaba el papel que reciclamos?

Cuando separamos los desechos en nuestra casa y los depositamos en el contenedor que les corresponde, cada producto acaba en una planta de reciclaje diferente. En el caso del contenedor azul, el proceso de recogida y separación de los residuos es más fácil que en otros productos, como los del contenedor amarillo, en el que hay que separar los diferentes tipos de plástico (tetrabriks, plásticos duros, PET, latas, etc).

El papel y cartón del contenedor azul es recogido por camiones de empresas privadas y depositado en plantas de transformación, donde se hace una primera separación entre residuos de papel (como revistas, periódicos, folletos publicitarios, etc) y cartones. Después se acondiciona y se coloca en grandes fardos que después se trasladan a las plantas de reciclaje.

A partir de ahí, comienza un proceso industrial para conseguir transformar ese papel inservible en pasta con la que fabricar nuevos productos, como folios, nuevos periódicos o papel higiénico, entre otros.

¿Cómo se hace el papel reciclado?


Una vez que el papel se deposita en la planta de reciclaje, comienza el verdadero proceso de transformación. El papel se introduce en grandes depósitos, llamados pulper, en los que se le aplica un tratamiento con agua a alta temperatura, con lo que se consigue una pasta densa y grisácea, muy húmeda y maleable, y además libre de impurezas o elementos extraños como las grapas.

Esa primera pasta necesita un segundo tratamiento para eliminar la tinta que contiene. Las tintas son, básicamente, sustancias oleosas con diferentes colorantes, por lo que pueden extraerse mediante un proceso de flotación. Ocurre algo semejante a cuando juntamos agua con aceite en un vaso y lo dejamos reposar, haciendo que se separen de forma natural. Así, mientras la pasta de papel, que es más densa, se hunde hasta el fondo en grandes recipientes, la tinta queda en la superficie, con lo que puede separarse fácilmente del papel.

A continuación, esa pasta obtenida que es mucho más blanca que la primera pasa a un tratamiento de prensado y secado progresivo, para conseguir grandes hojas libres de humedad y de restos de tinta. Ese papel resultante se agrupa en grandes bobinas con las que luego podrán fabricarse, de nuevo, los diferentes tipos de papel que consumimos a diario.

En realidad, este proceso tan complejo está completamente automatizado en las plantas de reciclaje, por lo que, en apenas unas horas, el papel usado que llega a la planta puede estar disponible para un nuevo uso. Así, el papel de una oficina que se deposita en el contenedor azul podría estar al día siguiente sirviendo como papel reciclado en otra oficina.

¿Por qué es importante reciclar?


Podemos responder a esta pregunta mencionando una cifra fundamental. Aproximadamente el 80% del papel que se fabrica se hace con celulosa reciclada, y el 20% restante se fabrica con la llamada celulosa virgen, es decir, celulosa que ha sido extraída directamente de la madera y no ha sido usada todavía en otros procesos.

En realidad, ese 20% corresponde a papel que por su tipo de uso necesita cumplir con unos requisitos que solo ofrece la celulosa virgen, como la blancura, la densidad o la imprimabilidad. Sin embargo, para el resto de los papeles y cartones que usamos en el día a día, se utiliza celulosa reciclada, lo que evita un nuevo consumo de madera de energía para crear nuevo papel. Así, este papel reciclado puede tener muy diversos usos, como la creación de cajas para paquetería, folios, cajas de zapatos, periódicos, etc.

Como ves, reciclar el papel que ya no sirve es importantísimo. Además de contribuir a proteger nuestros bosques, el reciclado de papel ahorra también mucha energía y reduce el consumo de agua, que es necesaria en el proceso de fabricación. De la misma forma, contribuye a sostener un sector que genera, según ASPAPEL, más de 16.200 empleos directos y unos 80.000 indirectos.

Para comprobar si el papel que estás utilizando es realmente reciclado, puedes fijarte en los sellos que acreditan su origen. En esta tabla encontrarás todos los sellos y certificaciones europeas que acreditan que un papel es reciclado:

Símbolos y certificaciones del papel reciclado

En Imprenta Joscar estamos muy concienciados con el cuidado del medioambiente y por eso reciclamos todos los restos de papel y cartón que ya no son útiles. Además, utilizamos papel reciclado en nuestro material de oficina, reduciendo así el consumo de papel nuevo.

Si te ha gustado este artículo, te invitamos a que dejes un comentario y nos cuentes cómo reciclas tu papel doméstico. ¡Tenemos que concienciar a todos aquellos que todavía no separan sus residuos al tirar la basura!

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